
Fueron tres días de intenso trabajo, donde combinamos el trabajo
en las tareas habituales del rancho, como cambiar a los rebaños
de prados, separarlos para su desparasitación, o lazarlos para
poder castrar a los terneros jóvenes. Igualmente se realizaron
ejercicios de entrenamiento para el Team y el Cattle Penning. La guinda
final fue la posibilidad de trabajar con los bisontes. Los bisontes
son animales completamente salvajes, con un instinto de manada mucho
más fuerte que el de las vacas que además conservan toda
su agresividad. La característica más destacable de estos
impresionantes animales es su velocidad. Se mueven a una velocidad increíble,
son mucho más rápidos que cualquier caballo y además
sus reacciones son imprevisibles. Cuando corren en manada actúan
como una bandada de pájaros, van siempre unidos y en prefecta
coordinación. Al ser su instinto gregario tan fuerte resulta
muy difícil separarlos, por lo que trabajar con ellos es una
experiencia absolutamente excitante.