
Como todos ya sabéis, el fin de semana del 7 y 8 de Julio la AEETW organizó un clinic de trabajo con ganado en libertad en el municipio de Servisé (Huesca).
En este clinic participamos un total de 17 jinetes, la mayoría venidos desde Barcelona, pero haciendo mención especial a los 5 valientes que lo hicieron viniendo ¡desde Mallorca!, encabezados por Juan Luis y por Cristófol. Esperamos que el esfuerzo haya merecido la pena, y que esto sea el inicio de innumerables colaboraciones con la Asociación Balear de Western.
Bajo las directrices y supervisión de Juan Araquistain, director de Natural Hipic y miembro de la AEETW, se desarrolló un programa de trabajo progresivo desde el viernes por la tarde hasta el domingo al mediodía, en el que todos los que participamos pudimos comprobar lo difícil que es (y divertido a la vez ) trabajar con un grupo de ganado tan heterogéneo, en el que conviven vacas y terneros de diferentes edades, en terrenos de todo tipo y en el que no existen barreras físicas para el ganado.
Todo comenzaba haciendo una pequeña excursión hasta un prado cercano (15 minutos a caballo) para reunir y conducir el rebaño, de 40 cabezas aproximadamente, hasta el prado en el que trabajaríamos con ellas.
El camino de vuelta era bastante estrecho y con bifurcaciones, con lo que el grupo delantero debía quedarse en cada una de ellas para impedir que el rebaño se desviase de su ruta : primer gran problema. Los “veteranos” tuvimos verdaderos problemas para mantener nuestros caballos tranquilos en un rincón del camino mientras los demás se alejaban y el rebaño hacía su aparición, empujado por el grupo trasero. Más de uno probó lo blandito del suelo de Huesca.
Una vez en el prado de destino, Juan distribuyó los jinetes por grupos, para trabajar con el rebaño en las tareas de conducción, separación individual y por grupos, etc.
Valga decir que la clave del éxito radica en adecuar la velocidad y la dirección del caballo a la del rebaño, con lo que el aprendizaje se multiplica teniendo en cuenta que toda la atención se centra en el ganado, pasando a ser el caballo un compañero de trabajo en el que debes confiar.
Debido a la proximidad con el pueblo, muchos grupos de turistas se interesaron por nuestra actividad, que genera expectación y asombro, a veces por la edad de los participantes (Aitor, de 9 años, y Juan jr. De 12), o por nuestra indumentaria tan característica, o por la novedad que supone ver en directo algo que sólo se ve en las películas (de momento).